viernes, 21 de junio de 2013

POESÍA DE CORTEJO


Necesito salir de este cuerpo penetrando en el cuerpo  del lenguaje o dejándome penetrar por él durante la extinción de las palabras. Ésa es la principal razón por la  cual antes escribía en mi habitación y ahora prefiero lugares públicos cargados de sinsentido, por si caigo  muerta al escribir tantas verdades inútiles. Si comienza  a hablarme la página en blanco , no me sorprendería ,  me reclamaría por lo idiota que soy al derramar tinta sobre mis manos mientras escribo , durante todo el proceso de indigestión del lenguaje. Como si fuera posible un lenguaje , una boca, una lágrima en el sexo. Mientras  escribo el cuaderno deja escapar sus hojas , se desprenden a manera de rechazo contra mi escritura , porque  mis escritos se contradicen en su exhortación al ridículo.  Éste es el ritual pagano que precede a la cacofonía del  silencio y a los temblores de piernas. Cada palabra tiene  su propio sacrificio, en especial para los iluminados que  acostados sobre otros cuerpos , no llega a cubrirlos la  noche, la voz no se les cubre de pelusas. Allí están quienes caminan a la espera de quien los alimente o les  arregle el peinado, tienen miedo que la cocina explote  mientras se enjuagan la cara, no retienen nada de sus  semejantes ni del paisaje, caminan sin detenerse frente  a ellos . Así es como se conocen sin intenciones sexuales, se sientan en las butacas donde otras personas se  sentaron e hicieron los mismos gestos de hastío. Otros estiran la mano para sujetarse del metro o pagar el pasaje, se detienen para arrojar comida a los peces o a las palomas, se detienen frente a sus retratos de adolescentes o delante del espejo, pero sin estremecerse. Cada vez que llegan a la estación comprueban el horario del autobús , todos pierden cabellos o pestañas sin el menor remordimiento. Sin embargo qué pasaría si todos tuviesen que repetir el mismo diálogo . Quién no pensaría en arrojarse a los rieles. Allí están al servicio público del espíritu más desesperado, el mar , los bares y los  prostíbulos, tangible encuentro con la desarmonía. Allí está la hoja seca que espera una mano para que se deshaga.

Colección virtual de poesía ( 2013).


*Textos inéditos .
 
Autora: Rosakebia Liliana Estela Mendoza.


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