En lo
personal, no me provocan comezón
las personas
que saludan con su mano ortopédica,
transpiran
por la nariz o pueden enrollar la lengua en U.
Ni quienes
tienen un lunar en el ojo,
el lóbulo de
la oreja pegado a la cara o una herida abierta.
Descubrir un
lunar en el ojo de nuestro interlocutor enternece la plática.
No me cambia
el semblante
ni me andan
hormigas por las piernas
cuando mi
abuela enferma le pregunta a la vida:
¿Usted vino
a quedarse?
En general,
admiro a quienes
suben a la
silla para cambiar el agua del florero,
abren las
envolturas con los dientes,
caminan con
el miedo de pisar pájaros ciegos.
A quienes en
la escuela tuvieron la experiencia
de derramar
el juego sobre el uniforme.
Admiro a los
que duermen donde no deben dormirse,
a las nietas
que tienen el nombre de la abuela muerta
antes de la
muerte de la abuela,
a las prostitutas
que barren su esquina y se maquillan al sol.
Colección virtual de poesía ( 2012).
*Poemas inéditos
Autora: Rosakebia Liliana Estela Mendoza.
*Poemas inéditos
Autora: Rosakebia Liliana Estela Mendoza.
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